Cómo cuidar tus piezas

Limpieza:

Quita el polvo o suciedad con un trapo limpio y húmedo.

Lavado:

Si lo necesitas, puedes lavar tu pieza a mano con agua fría. Usa un jabón líquido suave, de preferencia para ropa de color. 


Manchas difíciles:

Si hay alguna manchita, puedes ayudarte con un cepillo suave, como uno de dientes. Eso sí, ¡sin tallar con fuerza! Trata con cariño tus piezas para que te acompañen por mucho tiempo.

 Enjuague:

Después de lavarla, enjuaga bien y retira el exceso de agua presionando suavemente con una toalla. ¡Nada de exprimir!

 Secado:

Déjala secar a la sombra y asegúrate de que quede completamente seca antes de guardarla.

Tip extra:

Puedes aplicar teflón en spray para telas. Ayuda a repeler el agua y el polvo, y mantiene tus piezas más protegidas.